Esta hermosa maceta decorativa está hecha de ziña, una cerámica tradicional mexicana, y pintada a mano por artesanas locales con el icónico rostro de la Catrina, figura emblemática del Día de Muertos. No es apta para plantar directamente, pero es perfecta para colocar una maceta interior o usar como pieza ornamental. Una fusión de arte, tradición y talento local que llenará tus espacios de color y cultura.